sábado, noviembre 10, 2012




Acá está la ciudad vacía
La manzana vacía
La calle vacía
La casa vacía
El dormitorio vacío
Pero sobre todo está
Mi cuerpo vacío
Y el corazón tan vacío
Que temo en mi pecho
Se vuelva un agujero negro
La ciudad sea absorbida
La manzana absorbida
La casa y el dormitorio
También absorbidos
Pero sobre todo que tú seas absorbida
Terminar juntos
En algún asidero de la nada
Oírte decir eternamente
Que ya nada es como antes
Como si el antes fuera
Un monumento salvaje
Que nos mira y nos apunta
Desde lo alto
Con su dedo inquisidor
Nos señala
Lo que no fuimos
Lo que nunca seremos
Mientras de fondo suena la voz del flaco Spinetta
Que nos cuenta que nosotros también somos del viento
Que nos moverá hasta la muerte
O hasta que salga la luz del sol

jueves, octubre 11, 2012

A Lea

Distante y canela
Tu nombre se sujeta de una rosa
Y aunque no me esperas más a la sombra de aquellas escaleras
Para tararearme esa canción que tanto adorábamos
– Que nadie me apague la luz
Para poder ver sus ojos
(tus ojos)–
Te busco entre mis recuerdos
Intacta
Sobrevives el naufragio
La catástrofe
Ahí sigue la ciudad como la dejamos
Sus avenidas
Sus pasajes
Los parques que surcamos
Ahí sigo yo también
Enamorado
Los huesos carcomidos
Mis torpes dieciocho años
Y todas las masturbaciones posibles
Porque era la forma más sincera de quererte
Y aún lo sigue siendo
Coger firmemente mi sexo
Izarlo como una bandera
Eternamente la nostalgia
De una verano en que no fuiste mía

miércoles, octubre 03, 2012

III

Tengo en la casa
La bañera que compramos
La he colocado a lado de la cama
Por esas extrañas cosas que a veces nos suceden
Cuando nos levantamos y en vez de piernas y brazos
Tenemos aletas
Branquias
En vez de pulmones

La he puesto ahí
Solo nosotros sabemos
Las amistades la miran extrañados
Cuando pasan por la habitación
Preguntan
Pobres
Ellos preguntan

Con lástima y resignación señalamos el letrero que hemos colocado:
"Baño en remodelación".
III

Tengo en la casa
La bañera que compramos
La he colocado a lado de la cama
Por esas extrañas cosas que a veces nos suceden
Cuando nos levantamos y en vez de piernas y brazos
Tenemos aletas
Branquias
En vez de pulmones

La he puesto ahí
Solo nosotros sabemos
Las amistades la miran extrañados
Cuando pasan por la habitación
Preguntan
Pobres
Ellos preguntan

Con lástima y resignación señalamos el letrero que hemos colocado:
"Baño en remodelación".

domingo, setiembre 23, 2012

II

Alguna vez fuimos
Las sobras de este mundo
Y nos exiliaron al patio trasero
De esta casa
Ahí nos encontramos
En vez de un gran faro
Había un basurero pequeño
Pero era nuestro


I

No vuelvo a casa porque ahí esté la cama
Y sobre la cama estés tú
Y sobre ti aquella chompa amarilla
Que usas en invierno
A pesar del smoke de la ciudad
Y la arena que se levanta
En nuestros pueblos jóvenes
Vuelvo porque al caer la tarde
Suena la tripa
Y cuando no hay siquiera un pan para comer
Qué mejor forma de acompañar el hambre
Con más hambre
Niños hambrientos
Mujeres raquíticas
Tan delgadas que una leve ráfaga
Podría desaparecerlas
El hambre contigo es más soportable
Porque entiendes que el canibalismo
Es también una forma de amor
Ser el alimento del otro
Sacrificar pedazos de tu cuerpo
Para poder  ver al amado
Al mundo
Con la panza llena
Y una sonrisa satisfecha
Regocijada

viernes, setiembre 07, 2012




A veces te veo,
estás en la punta de mi lengua,
tus cuatro sílabas se alinean cual planetas
en el preciso momento en el que al chico del horóscopo, en su oficina,
se le cae un terrón de azúcar y piensa
que aquello es el signo inequívoco del fin de todo lo dulce
–  al día siguiente la gran calamidad sale publicada:
las señoras gordas se sienten desesperadas,
algunas se desmayan, otras corren a las panaderías a abastecerse de las últimas tortas;
el panorama general se vuelve sombrío,
menos los diabéticos que comienzan a recuperar la fe en Dios y comenzar una juega infinita,
¡milagro! –;
todo esto estando aún en mi lengua,
al filo del abismo, en el borde, el margen,
donde se encuentra la mayor parte de la población de este país,
m a r g i n a l i d a d,
suena en la radio y nosotros pensamos en un tango de Gardel,
tomamos un poco de aguardiente,
hace frío en Lima, carajo,
de tu boca a mi boca,
de mi lengua a tu lengua,
paro una combi: “¿cincuenta acasito nomá’, entre el diente marfil y la lengua rosada”,
fuera de servicio;
los emolienteros invaden las avenidas,
ya ha amanecido,
yo te veo y me digo: “estás en la punta de mi lengua”,
cuando pueda pronunciarte,
cuando pueda nombrarte,
te despides,
y yo te tengo en la punta de mi lengua,
me das la espalda,
tu gloriosa espalda,
y yo te tengo en la punta de mi lengua,
¿es que acaso no me oyes?,
estoy tocando tu puerta,
hace frío en esta ciudad,
viejos sucios duermen sobre el asfalto,
los miro,
sé que también tienen tu nombre en la punta de mi lengua;
me echo,
silencioso,
al lado de uno de ellos,
acepto la caña que me invita:
enjuago tu nombre,
tus cuatro sílabas son más dulces mezcladas con licor barato
(cierro los ojos).

domingo, julio 01, 2012


hoy el cielo
se ha vuelto un gran espejo
y rebotan mis palabras desoídas cuando te digo:
quiéreme hasta la médula,
empalaga tu blusa de atardeceres,
hay una playa llena de nuestros pasos
que visitamos cuando infantes,
mi sombra más la tuya
hacen el número perfecto
que espanta la cucufatería
y tu sexo esplendoroso
que se abre no como una flor
sino como un niño que clama hambre…

mi amor nunca entendiste
que yo tenía que quererte con uñas y dientes
porque cuando me hablaron del amor
mamá preparaba la comida y cortaba la cebolla,
y yo pensé que era la cebolla la que lloraba por ella,
y que Cristo debió haber sido también una cebolla
que lloraba por la humanidad entera,
y que el amor consistía en eso,
en llorar y sufrir por los pecados del hombre,
por el amor de una mujer,
hasta derramar la última gota
o cortarnos el dedo con el cuchillo.

domingo, junio 10, 2012

a veces miras la herida y sientes que la soledad es eso mismo:
una herida que no cerrará y que verás madurar como una triste flor.

sábado, mayo 19, 2012

dijiste alguna vez
que el amor nos sobreviviría
como algun día lo haría
esta ciudad, estos edificios,
estos arenales donde en el futuro no habrá nada de nuevo
- como al inicio de los tiempos,
antes del hambre y los pueblos jóvenes
que comenzaron a poblar la costa,
el horizonte cobrizo y limpio
como una princesa india desnuda y pies decalzos -;
el amor y su instinto de parásito inexpugnable,
que no muere,
que se arrastra,
que no muere ni crucificado
o negado tres veces amor,
amor,
amor,
yo no te quiero...
no muere y nos sigue como una sombra,
como un fantasma,
nos aprieta el cuello por las noches,
nos baja el pantalón y nos señala:
!soy un eunuco,
el corazón voló como una gaviota
buscando el océano donde te hundiste
para nunca más salir!
y ahora me arrastro,
soy una larva, soy el amor que va por estas calles,
que se esconde entre las cloacas,
entre le hedor de la mierda y el vaho que forma tu rostro...
y no es que te diga amor,
amor,
mi amor,
ya no te quiero,
que entre tanta mierda tu rostro toma una mejor textura,
que entre tanto rostro ya no es el mío el que me asusta
- tantos rostros que no son rostros,
sino máscaras, antifaces -;
no, ya no te quiero
y tú tampoco,
el amor nos ha sobrevivido al igual que la mierda
y tantas otras cosas,
al igual que las larvas
y los huesos de los coyotes que mueren en la más completa soledad...

nos sobrevive la sangre,
los órganos,
las cenizas,
el cuerpo entero,
pero no sobrevivirá las polillas
que hambrientas devorarán estas páginas
hasta que solo quede el punto final
y luego ya ni eso

jueves, mayo 03, 2012

no te quiero,
sería demasiado egoísta hacerlo;
no te quiero,
si Caín mató a Abel sin remordimientos,
qué no te haría yo si te quisiera;
no, no te quiero,
y no me pidas que lo haga,
bebamos hasta el hartazgo,
embarrémonos de lujuria,
no me quieras, nunca,
incluso cuando mi voz
pareciera implorar tu cariño.

no, no me quieras nunca:
hostígame la sangre,
crucifícame en tu pubis.


miércoles, mayo 02, 2012

todos estamos solos,
en el fondo,
completamente solos;
es una mentira que tú me quieras
y mientras lo dices hurgues mi estómago
buscando mis cenizas.

lunes, abril 30, 2012

la casa se está derrumbando,
niña pequeña;
no permitas,
nunca lo hagas,
que olvidemos los parques por los que paseamos,
las piletas donde echamos raíces,
las bancas donde durmieron nuestros labios abrazados,
las pupilas de una noche coronada
que nos dejaba jugar a transformarnos
en pecesitos, pescaditos de colores,
- pretend you're happy when you're blue, darling -,
de esos que se venden en los mercados populares...

no dejes,
no lo permitas,
cambia el disco de lado,
destapa esa cerveza,
la noche ajustada a tu cintura queda bien;
y yo te escribo todo esto mientras tú duermes,
tú que sueñas que hay alguien que te escribe y te dice:
"la casa se está derrumbando,
no lo permitas nunca".

tú me inventas.

sábado, marzo 10, 2012

de pronto recordé que tenías los ojos negros,
tan negros como la noche que nos cubría allá arriba
- aunque en el fondo fueran dos noches distintas,
tú allá y yo acá, lo entiendes,
el gran cíclope tenía el mismo ojo y sin embargo,
no era lo mismo;
eran dos agujeros negros,
dos bocas de hiena insaciable,
los dos últimos eclipses que mis ojos quisieran ver
antes de cerrarse para siempre;
y así, totalmente ciego,
saber todavía que esta negrura de no ver nada
no sería nunca tan hermosa,
ni tan triste,
como la de tus ojos chinos,
jaladitos,
casi cerrados;
tú andarías por allá,
entre plazas y puentes,
galerías de arte,
parques con sabor a vino tinto;
y yo acá, siempre acá,
- de este lado de los que nunca se acuerdan,
de los grandes olvidados,
de los que no visitan enormes bibliotecas -
sumergiéndome en los arrabales,
danzando entre calles oscuras de esta ciudad
que es el lado del corazón que jamás mostramos,
de esta ciudad que es en el fondo tú y yo,
tú y yo cuando no asomábamos más allá de la década de vida
y creíamos que el amor era tan simple como tirar los dados
y decir: avanza siete espacios,
no se puede volver atrás,
pero para qué queremos volver si en la última casilla se halla la felicidad
- o eternidad, da lo mismo.

viernes, marzo 09, 2012

mi amor es mi amor,
no necesita un corazón,
a lo más una estrella
- de esas fugaces -
dónde reflejar su luz.

jueves, marzo 01, 2012

hubo letras,
hubo pájaros,
hubo una muchacha
que me enviaba cartas amarradas
a las patas de una paloma blanca;
estábamos lejos,
tres océanos nos separaban,
a ella le alumbraba la luna
cuando sobre mí el sol me enceguecía con sus lanzas;
y cuando yo dormía,
ella despertaba,
abarrotada de lujos,
yo con mi rostro pobre,
sudoroso,
idealista,
ella sabía que yo no buscaba más que su sexo
- la virginidad está sobrevaluada,
solía decirme mientras reía;
y en aquellos tiempos en que su cama me recibía
como la horca lo hace con un traidor a la patria,
la poseí innumerables veces,
la poseí poseído,
dominado por una esencia salvaje, tirana,
arrancaba sus finas ropas como si le estuviera quitando su propia carne;
y así,
desnuda ante mí,
ambos comprendíamos que era un amor enfermizo:
yo la amaba porque me excitaba ensuciar lo que nació maculado y perfecto;
ella porque era como darle un pedacito de pan a los desgraciados,
una caricia a los leprosos,
una evocación fugaz a los olvidados.

domingo, febrero 19, 2012

nos quedamos mirando la ciudad
con los ojos llenos de luz,
la ciudad que se abría ante nosotros
como una flor en primavera,
que nos cobijaba en su vientre
de madre primeriza,
nosotros la mirábamos y en eso consistía el juego,
mirarlo todo como si fuera la primera vez que lo hiciéramos,
decirnos que solamente ahora era que existíamos,
cuando ambos mirábamos a la gente yendo de un lado para otro
-¿a dónde iban tan apurados?,
nos preguntábamos-
nosotros no tenemos prisa,
el tiempo es como tirar los dados una y otra vez
sobre la mesa;
y es que somos inmortales,
amor mío,
e incluso cuando estos cuerpos se agoten
vivirmos en la memoria de un niño
que emocionado le dirá a su padre que nos ha recordado
sin entender bien qué es lo que significa;
eso mismo,
nos recordarán los niños y las piedras,
el mundo nuevo hablará de nosotros
y seremos trasmitidos de padres a hijos;
solamente cuando la tierra sea polvo
ya nadie hablará de nosotros
solamente cuando la tierra sea polvo;
aunque quizás cuando un ser de otra raza
se acerque y le diga polvo:
"Hey, tú, cuéntame una historia";
puede ser que entonces
hable de nosotros.

martes, febrero 07, 2012

amor,
mi amor,
este verano de gaviotas obscenas,
de revocatorias
y decepciones electorales,
de cuervos sacándole los ojos
al trigo seco de los campos de la memoria,
la lluvia cae todavía este verano y nos hace pensar
que mientras llueva en esta ciudad
y los niños salgan a hacer navegar sus barquitos de papel
sobre los riachuelos que van improvisándose en las calles
el amor nos hablará como nos habla la carta que deja un náufrago en el océano;
nada se pierde para siempre,
y yo encontré tu corazón en medio de este océano gris llamado Lima,
tu corazón que es una carta que dice:
“siempre acabamos llegando a donde nos esperan”.

lunes, enero 30, 2012

apareces ante mí,
animal hecho de luz,
y entonces para qué quiero ya el sol,
mucho menos un creador con tan poca imaginación,
que no haya sentido jamás el amor
o el dolor.

miércoles, enero 11, 2012

mi corazón a veces sueña con ser un árbol,
de esos que trepábamos cuando niños;
tú siempre quisiste tener uno de palta
y por eso mucho tiempo intenté,
por medios que bordeaban hasta lo risible
(aunque para los ojos de la inocencia
eran más bien heroicos, quijotescos),
convertir mis manos en ramas,
mi cuerpo en tronco,
mis pies en raíces que absorbieran las sales del suelo;
nunca lo he logrado,
como debes de imaginar,
y sin embargo, mírame acá,
ya casi anciano, con los ojos gastados,
cada vez que se acerca un niño a preguntarme,
con ese gesto que todos conocemos que ponen los niños
cuando ven algo que no entienden,
qué es lo que hago parado en medio de un parque
con los brazos extendidos,
como un viejo y sucio espantapájaros,
y unos pocos cabellos que aún se atreven a renegar con el viento,
yo les digo: “solamente aquí, como siempre, como cada día, hasta que se acabe la vida,
intentando volverme un árbol,
uno de palta”.