mirarnos como si se nos hubiera olvidado cómo nos mirábamos
y decirnos: "es la primera vez que te miro";
sabiendo que en el fondo es una completa mentira,
nuestras retinas nunca olvidarán la silueta oscura del otro,
como la luna nunca olvida los barcos que encallan,
los amores que se despiden en medio de un naufragio.
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